Saturday, July 26, 2014

De difícil acceso.


Soy de difícil acceso, eso es lo que he descubierto, que según yo era el más abierto de los abiertos, pero no! estoy dentro de una armadura formada por mi supuesta falta de apego y mi raciocinio. 

Acercarse a mi, es complicado, he creado laberintos sin solución que solo llevan a una imagen sólida y lejana, de lo que en realidad soy. 

Escondo tras ese yelmo mi miedo a estar solo, y a quien se trata de acercar lo alejo con mi lanza hecha de miles de palabras que confunden.  

Vivo detrás de esta armadura que me hace ver fuerte, cuando por dentro me siento cansado. 

Tengo miedo a ser herido, por el dragón de la indiferencia, por el monstruo de no ser suficiente, por ese fantasma de sentirme abandonado, que no ha dejado mi castillo. 

Con razón me siento cansado, sigo cargando este montón de fierro que alguna vez tuvo una utilidad, y hoy solo es chatarra que me engaña con una supuesta seguridad.

Y así me quejo de mi soledad, pero soy yo quien la protejo a capa y espada. 

El reto ahora cambia, es quitar una a una las piezas de esta armadura, y volver a sentir el aire en mi cara, y sus manos sobre las mías. 

Soy inaccesible, incluso hasta para mi...
  

Thursday, July 17, 2014

Dejar fluir


Preocuparse por lo que uno no puede controlar es la manera de hacer que nuestra vida sea complicada, es cargar nuestro equipaje con piedras pesadas que solo nos harán mas difícil  nuestro caminar.

Suena fácil: "Dejar fluir" .

Pero es algo que poner en práctica no es sencillo, sobre todo por todos esos anclajes que venimos cargando. Creer que podemos controlar todo lo que nos pasa, controlar lo que hacen nuestros hijos, lo que nuestros hijos viven, y como los viven, enojarnos porque el autobús no paso o porque paso lleno, o porque no me toco lugar, o por que el lugar que nos toco no es el que nos gusta....

En mi experiencia, dejar fluir es dejar de preocuparte por aquellas cosas que no puedes controlar, y aceptar lo que esta sucediendo, sin dramas ni interpretaciones cósmicas.

Si aceptamos es más fácil tomar decisiones, y hacer que estas cosas que nos están pasando no nos arrollen, incluso, que jueguen a nuestro favor.

Estando en un centro comercial con mis hijos, al guardar las compras, meto en la cajuela de mi carro mi cámara, las bolsas de compras, un bote de agua y las llaves del carro. Y cierro la cajuela.

Enojarme? Sentirme el mas tonto de los tontos? Pensar que la vida es cruel y se burla de mi? Como va a sacar esas actitudes a resolver mi problema?

Acepto que deje las llaves, que estoy a 500 km del duplicado, y que no puedo abrir el carro.

Al final, un cerrajero a menos de 100 metros de donde me encontraba, abrió el carro, y todo se resolvió, porque? porque empece a preguntar, porque alguien me ayudo, porque me puse en movimiento, sin saber con certeza que desenlace iba a tener ese evento.

Dejar fluir ha sido mi filosofía en estos últimos meses, y no es esperar a que la vida nos de las respuestas, es estar con los ojos abiertos y caminando, para encontrarlas, quitando nos el vendaje que nos ciega, ese vendaje hecho con miedos, ansiedad de control y de preocupaciones.

Deja de cargar esas piedras, y enfoca tus energías a lo que si puedes controlar, entre otras cosas, Tú mismo!